
En el Perú, cerca de 1.5 millones de niños tienen menos de 6 años, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática. Esta etapa es especialmente vulnerable frente a accidentes domésticos y riesgos externos, por lo que la prevención cobra mayor relevancia con el inicio del año escolar.
El regreso a clases implica nuevas rutinas, mayor movilidad y momentos en los que los menores quedan al cuidado de terceros. Por ello, resulta clave reforzar la comunicación entre padres, cuidadores y centros educativos, enseñar hábitos básicos de seguridad desde temprana edad y adaptar el hogar para reducir posibles riesgos.
Estas medidas permiten acompañar el proceso de adaptación escolar con mayor tranquilidad y reducir riesgos en la vida diaria de los más pequeños.
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