
El aumento de temperaturas no solo impacta la salud, también incrementa el riesgo de incendios, fallas eléctricas y accidentes domésticos. Durante el verano, ambientes poco ventilados, techos que concentran calor y el uso intensivo de equipos eléctricos pueden generar situaciones de peligro que muchas veces pasan desapercibidas.
Evitar la sobrecarga de tomacorrientes, revisar el estado de cables y enchufes, ventilar adecuadamente los espacios y supervisar a niños y adultos mayores son algunas de las medidas clave para reducir riesgos durante esta temporada. Asimismo, los sistemas de detección temprana, como detectores de humo monitoreados, permiten actuar con mayor rapidez ante incidentes.
En una temporada donde el calor intensifica riesgos invisibles, la prevención dentro del hogar es clave para proteger a toda la familia.
👉 Lee la nota completa aquí



